Érase una vez una costilla...., érase que se era un hombre muy solo que vivía en el Paraíso, obra del creador que hizo el universo más rápido de lo que se construyó el Distribuidor Vial Juárez-Serdán en la ciudad de Puebla..... Antes que supiera que las hojas de canabis se fumaban (porque en el Paraíso estaba prohibido), este solitario hombre las usaba para cubrirse su pena, qué digo, pero en ese entonces no existía la pena, ni la gloria supongo. Así que este hombre superaba con creces al Gabo pues su soledad medía más de cien años, era una soledad eterna e innominada. La mercadotecnia narraría muchos años después, aunque previo a la era del podcast y los bloggeros, que ese creador de hombres solitarios compartía un sentimiento macondiano con Adán, a lo que un día, debió ser un día de asueto, el creador del universo despojó a nuestro héroe de una costilla y creó la enésima musa de su Paraíso: la mujer. El correo de la época pronto avisó a los cuatro vientos que Eva sería la compañera eterna de Adán en su estupefacta vida en el Paraíso de Dios.
Los científicos de la era transitoria entre el postmodernismo y el post-no-se-que-madres-ismo-sigue han descubierto pruebas irrefutables que Eva en realidad representaba la «choza chica» de Adán. En otras palabras, que Eva fue el segundo frente -o debemos decir segunda costilla?- del primer hombre terrenal. La verdadera-historia indica que en los tiempos del Edén, el creador descubrió que la hoja del Adonis primigenio servía para amortiguar la «solitude» del espíritu humano, se dio cuenta que además de cubrir penas/glorias, la canabis se podía fumar.... Sin más preámbulos nacía la primera primera mujer, el auténtico pecado original: Lilith. Y cuando vio a su creación vio que estaba bien, es más, se sentía bien.... muy bien....
Así que en esta fecha que estamos conmemorando el Día Internacional de la Mujer, recordemos pues, a la primera creación femenina con toque divino... Thanks God!
Comentarios
Felicidades Víc!!!....
De donde te salen estas finas barbaridades??
Cristina Zainos